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Predestinados
Si de lo que se tratara
fuese llenarte de poesía, me pasaría la vida
entera.
Si de lo que se tratara fuese llenarte de
silencio, me callaría toda la vida.
Si de lo que se tratara fuese llenarte
de distancia, me auto-exiliaría.
Pero no, el silencio y la distancia, y sobre todo
la poesía, nos han tentado como diciendo: lo
siento, los tengo registrados como ejemplo de
desenfrenado amor.
¡Pongámonos en marcha, el asunto es
ineludible en tiempo de apareamiento!. ¡Tu,
volcánica!. ¡Yo, torbellínico!.
Hoguera en ventarrón entre las sábanas.
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